Una amiga mía, de aquí de Szeged, acaba de grabar un disco con cinco temas. En inglés. Yo le hice ese montaje de ahí abajo con un vídeo y una de sus canciones para guardarlo en el desván este. A ver si mañana, cuando la vea, me invita a una cerveza por haberme obligado a abrir la mierda esa del Movie Maker, que funciona de pena.
Es difícil, casi imposible, que en nuestros tiempos alguien rechace la posibilidad de hacerse millonario y prefiera llevar una vida tranquila. Y mucho más difícil si la persona que rechaza este tema tiene 19 años.