La escala de valores

Mayo 13, 2007

Durante varias horas, desde las ocho de la noche más o menos hasta las seis de la mañana, estuve “trabajando” en el blog del Ezcritor. :)

Más que un trabajo era un simple experimento. Consiste en mantener al mayor número de gente conectada al mismo sitio durante el mayor tiempo posible. Las estadísticas de los sitios reflejan la duración de las visitas. Si a ello le añades que el blog de Rafael está muy bien situado en Google y metes ahí el enlace de tu sitio un número muy elevado de veces, el robot de posicionamiento de esa santa casa no pasará por alto ese hecho y tu página subirá puestos en el ranking de resultados de las búsquedas. Pero no quiero dar el coñazo a “noimporta” y a las dos o tres personas que leen lo que escribo. Mete “Ijon Tichy” en la caja de búsqueda de Google y verás que ya me encuentro en la octava posición y no precisamente por lo que estuve haciendo ayer. Eso se reflejará dentro de unos días… o cuando vuelva a pasar el robot. :)

El tema no es ese. :(

No quiero escribir un texto largo aunque me cuesta mucho trabajo no hacerlo. La cosa es que entras ahí, donde dije, y creas una polémica, o te metes (con lo que sea) con los dos o tres pobres diablos que se pasan ahí la vida para llamar un poco la atención, ya no sobre ellos, porque nadie los conoce, sino sobre lo que ”aseguran” y “afirman”; y sentencian. Aunque les digas a la putísima cara lo que estás haciendo, como hice ayer varias veces, son absolutamente incapaces de dejar de responderte, insultarte, intentar provocarte, etc, etc, y se mantienen conectados al sitio ayudándote a cumplir así tus objetivos. ¡Ganado!.

Todo es un escaparate como ese en el que se exhibe Irina Lazareanu. Unos observan en silencio y otros desfilan ante ellos para satisfacer su voyeurismo. Los dos o tres mencionados a los que me refería antes, son incapaces de comprender, ni entender siquiera, que a tí te importe una puta mierda lo que te llamen, lo que digan, o con lo que intenten picarte. Tú lo que quieres es que ellos “sigan ahí”, nada más, y poco importa la forma de conseguirlo. No son capaces de asimilar eso, como decía, porque todo lo que te “sueltan” está basado en una escala de valores que se han creado para ir por la vida y que suele coincidir con la escala de valores de casi todo el mundo. Y claro. Para mí esa escala de valores de “casi todo el mundo” es un simple basura. Todo lo que ellos consideran un insulto, “para mí” es un elogio. La cumbre de sus primitivas pirámides comienza con alguna Virgen cuyo manto blanco, “para mí”, sólo sirve para limpiar el culo, y después de pasar por la familia, el amor filial, el valor, la congruencia, etc, etc, termina en ellos mismos como ejes sobre los que gira el pobre planeta cada mañana.

Lo más divertido fue un chico sudamericano que después de llamarme la atención sobre que los jesuítas, en Sudamérica, les enseñaron a utilizar correctamente el “usted” (no como a los malvados españoles) se tomó la libertad de utilizar la palabra “viejas” como un insulto y en tono despectivo, intentando ofender a Una Observadora de paso. Ah, y además luego me dijo que yo era un vulgar proxeneta y como ya no le quedaban muchos argumentos insistía e insistía sobre ese término. Y todo fue porque en el comentario que escribí ayer puse dos enlaces a páginas de chicas con cámara que pertenecen a dos líneas que son mías (no voy a poner las de otro, vamos). A partir del momento en el que se lo dije; porque él no se daba cuenta, me convertí en un chulo de putas (digo yo que el gran chulo es la Telefónica porque de ellos son las líneas) y creyó haber dado con el “quid” de su ridícula escala de valores con el que podría afectarme más allá de mi propósito de utilizarlo a él como simple ganado. Pero claro. Fue a la inversa porque hizo que reviviera mi viejo sueño de ser el alegre propietario de algún hotelito repleto de putas bien tratadas, con una librería erótica en el mismo sitio y un restaurante vegetariano. Ahí sí que me dolió aunque no como él pretendía. Porque moriré sin ver cumplido ese deseo. :(

El edificio tendría tres plantas y yo viviría en el ático. Las putas estarían en el bajo y las camas en el segundo piso. El local de alterne contaría con el típico bar (con un  apartado para poder leer o jugar al ajedrez en plan club inglés), un pequeño restaurante vegetariano, una librería especializada en erotismo y una funeraria porque siempre es un negocio seguro y además así podrías atender inmediatamente a los que se murieran follando. :-)

Esto de ahí arriba es a lo que se dedican ellos.

Para finalizar este nuevo coñazo: si a cualquiera de esos individuos los encierras durante tres días y no les permites lavarse, ni dormir lo suficiente y no les das de comer (y beber sólo lo mínimo), toda su maravillosa “escala de valores” se va a tomar por el culo y harían lo que sea y traicionarían a quien fuera para poder mordisquear una salchicha y tumbarse a dormir luego. Algo así como los Estados Unidos: si les cortas la luz durante cuarenta y ocho horas desaparece ese país.

Psdt.- Yo los he utilizado ayer a ellos, y por supuesto hay otros que me utilizan a mí. Al menos, yo vivo siendo consciente de que las cosas funcionan de esa manera. Todos somos piezas de un engranaje. :(