Cuando los muertos son los demás

Me imagino que matar a alguien face to face, con sangre de por medio que te salpique la piel y la vestimenta, debe ser una experiencia que se vive de diferente manera según sea la personalidad del ejecutor. :(

Matar a media distancia, de un tiro por ejemplo, pudiendo ver como se desploma la víctima -que siempre lo es aunque se trate de un hijo de puta- tiene que ser una experiencia más cercana a la irrealidad… o a la distorsión de lo que realmente está sucediendo frente a tus ojos.

A partir de esa distancia que permite observar las consecuencias en carne viva, los mecanismos de defensa cerebrales se disparan y el ejecutor ni siquiera tiene conciencia de estar ejecutando nada. Lanzar una bomba es como matar en un vídeo juego, para explicarlo mejor.

77.jpg

Las vícimas son las mismas, o más víctimas, o más “limpias”, dentro de lo que es la escenificación de los hechos cuando el ejecutor los recrea; algo que, inevitablemente, siempre sucede haya estado motivado por una sociopatía o por una obligación, bien sea adquirida o impuesta.

Seguir en ese juego de víctimas y de verdugos o tomar la decisión de abandonarlo, no es una cuestión de conciencia porque la conciencia no existe, al menos en el sentido espiritual que siempre se le pretende dar. Es una decisión consciente que puede estar motivada por tantos factores, con tantas variantes, que no existe papel suficiente, ni poeta, que pueda reflejar todas y con total profundidad las causas. :( :(

Las víctimas a distancia se convierten, con el tiempo, en algo tan irreal para el ejecutor, que incluso dejan de tener consistencia física y en los momentos en los que éste decide torturarse a sí mismo porque se supone que eso es lo que tiene que hacer, o que sentir, para expiar su culpa, muchas veces se sorprende entristenciéndose por un pajarito sobre una rama al que le disparó un balinazo cuando tenía siete años y, sin embargo, ninguno de esos rostros humanos a los que no vio lanzar su última mirada de espanto por una mera cuestión de lejanía, se materializan en su centro de dolor, quizá porque a ninguno de ellos les interesa volver a mantener ni siquiera un contacto “psíquico” con el responsable de su no caminar ya entre los que continúan respirando.

Simple cuestión de alejarse o dar la espalda a lo que nos hace sufrir.

6 comentarios para “Cuando los muertos son los demás”

  1. juan rafael Dice:

    sí, imagino que el papel de víctima no debe ser muy agradable, y más, cuando se ve venir.

  2. Noimporta Dice:

    Quiero creer que es la abstracción, la “distancia” con las víctimas, lo que permite al verdugo apretar el gatillo o el botoncito. Supongo que si intentara imaginar a sus víctimas agonizando, sencillamente no lo haría. Pero eso es tanto como esperar que reflexione sobre el verdadero “porqué” de lo que está haciendo… y si es o no el verdadero “culpable”.
    De todas formas nada es “o blanco o negro”.
    Un abrazo.

    PD: Me voy de fin de semana largo. ¡ Os echaré de menos ! :)

  3. Sputnik Dice:

    Hay ocasiones, cuando ya no quedan inocentes, en la que las víctimas de hoy fueron los verdugos de ayer.
    Es complicado.
    Cuando estás inmerso en una vorágine que no tiene fin ni principio y que todo, REALMENTE TODO da lo mismo, nadie puede permitirse pararse a pensar.
    Un blanco quieto es un blanco abatido.
    Y lo que te queda después es un recuerdo de lo mas amargo con el que tienes que vivir día tras día.
    No sé. Repito que es complicado.
    Te he dejado otro comentario en el del día 29/05/2007 CCCP vs. USA, que por cierto, en cirílico sería SSSR. ¿Lo sabías?
    Un saludo.

  4. Ijon Tichy Dice:

    Ya lo he visto. Muy buena anécdota. En cuanto a tu última pregunta, vivo a doscientos kms de la frontera de la Unión Soviética (ahora Ukrania) :)

  5. lacanaria Dice:

    Pienso en los que están obligados a matar sin querer, en todas estas guerras que organizan los políticos para que se maten los otros. Antes eran carne de cañón. Hoy en día, corazón de soldado. Para el caso lo mismo. Victimas igual. :(

  6. Renton Dice:

    Las víctimas a distancia se convierten, con el tiempo, en algo tan irreal para el ejecutor, que incluso dejan de tener consistencia física

    Es tan terriblemente sencillo que asusta…

    :|

Escribe un comentario