15 minutos de fama
Junio 12, 2007Una de las actrices más conocidas del planeta Tierra me dijo anoche (por escrito) que después de sus veinte años de fama, no ha perdido ni en lo más mínimo las ganas de trabajar, porque le encanta lo que hace, pero que después de un tiempo en el que te hace cierta gracia que te miren de diferente manera (según la personalidad del famoso porque si el “susodicho” es idiota lo seguirá siendo forever) la fama se convierte en una tortura, sobre todo para una persona como ella que es tímida por naturaleza y sufre hasta niveles incluso enfermizos.
Los problemas de autoestima, algunas veces, se solucionan viviendo algo como esto (el protagonista del tema menciona que los padece):
Nunca he visto un concurso basura. Hace años, en un restaurante de Cádiz, sí estaba puesto uno en la tele, el famoso Operación Triunfo, y por lo visto era la gran final. Os juro que no me lo invento. Le pedí al camarero que trajera más vino y me respondió, amablemente, que lo sentía mucho pero que estaban con las votaciones y que de allí no se movía nadie hasta que supieran quien era el ganador (es que había un finalista que era de Cádiz). El dueño del local, asintió resignado desde la barra, lanzando una sonrisa conciliadora que no hubiera hecho falta porque a mí no me importa que me sucedan cosas de esta guisa. Me parece de puta madre que me ocurran y así se quedó el tema y el vino.
Yo también tuve mis 15 minutos de fama en Brasil (en realidad fueron 20). Hace unos años se presentó ante mí un equipo de la Televisión do Brasil con una presentadora y cuatro cámaras e hicieron un programilla sobre algunos aspectos de mi vida que no deseo aclarar. Parece ser que tuve una audiencia de cuarenta y cinco millones de espectadores y aunque gracias a Manitú no lo viví en directo, sí pude observar al año siguiente las “secuelas” de esa monstruosidad, cuando me encontré con varios peregrinos brasileños en el Camino de Santiago (en el que estaba, pero no por cuestiones religiosas) que se me acercaban y me decían: yo a usted lo ví en la tele. Si eso me sucede a mí, que no soy nadie, ni quiero imaginar (aunque sí lo imagino e incluso también lo sé) que sentirá mi amiga, la actriz súper famosa, cada vez que pisa la rue.
Me imagino que, finalmente, seguirá el consejo del último vídeo.
Postdata. Keira Knightley, la preciosa actriz inglesa que fue candidata al Oscar por “Orgullo y Prejuicio” (y digo lo de preciosa porque es raro que eso le suceda a una inglesa), actriz casi magistral en The Jacket y tristemente conocida por su participación en Star Wars y en Piratas del Caribe, ha declarado recientemente que está considerando abandonar su carrera, con sólo 22 años de edad, porque no soporta la fama.
Escrito por Micer Arnaldo 
Escrito por Micer Arnaldo 






