En Rusia aún hay cantautores. Canción “Shalavi” de Aleksin. Mi favorito
La cosa ya viene de antiguo: sustituye “televisión” por “internet” en el discurso del centinela del Pardo, y ¿dónde está la diferencia con lo que sueltan por sus boquitas los políticos y próceres de nuestros tiempos?
Y esto por si quieres escucharlo con mayor claridad. Que no se diga.
Menos mal que hubo quien recogió el testigo de nuestro caudillo.
Lo de Agamenón: igualico, igualico, que el “defunto” de su agüelico.
Jasón es un héroe mitológico de comienzos del siglo XXI. La historia de su vida fue muy sencilla y fácil de comprender. Antes de convertirse en Internauta, Jasón se dedicaba a las carreras pedestres, entrenado por don Quirón, un ayudante de Shuster que había trabajado con él en el Getafe. Pero un día perdió una de sus sandalias y como ya no existían tiendas de deportes tuvo que acceder a la Red para comprarse una.
Primero se dirigió a una tienda especializada del sector para adquirir su legendario ordenador al que bautizó como Deme Argo (basándose en la frase que le dijo al tendero: deme argo pa navegá, pofavó zeñó).
Así se hizo con un moderno vehículo de navegación internáutica en el que buscó la efectividad prescindiendo de todo lo que era supérfluo.
Antes de meterse de lleno a buscar en Ebay unas nuevas sandalias, el buenazo de Jasón hizo un cursillo de ortografía y lenguaje moderno para poder comprender las jeroglíficas frases con las que se topaba en sus primeras navegaciones en solitario. En él conoció a Atalanta.
Una vez en compañía de esta hembra, a la que sólo había visto por webcam (el cursillo era online), ambos hicieron un master en chats para poder sondear sitios de sandalias buenas, bonitas y baratas y en uno de ellos conocieron a un moro muy malvado que se llamaba Pelias.
El muy ladino, usando una pócima mora, hizo que Jasón se olvidara de las sandalias y le hizo ver que el objetivo de su vida era encontrar en la Red el Chumino de Oro, dado que el de Atalanta era de pelo normal y corriente como el de todas las demás internautas. En principio, los convenció para que se trasladaran a vivir a Monforte de Lemos (Lugo) en compañía de otros internautas a los que fueron conociendo en el masters (Castor, Polux, Orfeo (procendente del Orfeón Donostiarra), Peleo (después conocido como Melapelo), Meleagro (no confundir con Mealegro), Teseo y unos cuantos valientes más. El resto es sencillo.
Hasta que conoció a Glauca y se le quedó esta cara, al pobre (En la canción intenta razonar con Medea, sin mucho éxito, esa es la verdad).
Que ¿quién era Medea? Ah, coño, para eso hay que hacer otro master.
Al borrego medio hay que facilitarle elementos de entretenimiento para que apacigüe sus ansias asesinas. En primer lugar, hay que hacerle creer que sus balidos son importantes y tenidos en cuenta y para ello, con cierta regularidad, se le inducirá; o incluso obligará en algunos casos, a participar en unas patéticas mascaradas a las que llamaremos elecciones. El borrego, por el mero hecho de depositar un trozo de papel en una urna de cristal, creerá que su balido es importante y que servirá para obligar al pastor a conducirlo hacia uno u otro pasto.
En la siguiente lección intentaremos analizar en profundidad algunos de los criterios que siguen nuestros amados amos para decidir qué borrego (o pingüino) debe desempeñar, durante un tiempo, el oficio de pastor. Pero antes debemos aclarar un punto de vital importancia.
Imaginemos, por ejemplo, que los borregos que habitan en alguna de esas parcelas de los amos a los que ellos llaman países y naciones, se encuentran exactamente divididos por la mitad en cuanto a su afecto y sus simpatías hacia un par de pastores que nuestros señores hayan elegido para comandarlos. Cae de cajón, queridos cadetes guardianes, que a los amos les importa bien poco que sea uno u otro el mendrugo que esa manada elija para desempeñar las labores de pastor principal durante un tiempo. Sin embargo hay un hecho que no podemos pasar por alto: a los borregos si no se les entretiene con algo, piensan
Nada mejor que un ejemplo simple para que comprendáis este hecho.
Pepito Pérez es partidario del pastor A. Y Pepito Gómez es partidario del pastor B. El pastor A y B, durante un tiempo más o menos largo, se dedican a insultarse y en general a berrear cada cual con más fuerza con el objeto de impresionar a la borregada para que se decanten por uno u otro. Llega el día de las elecciones y los dos pepitos depositan su papel en la mencionada urna. Salga elegido A, o salga elegido B, a los amos se la trae bien floja. Pero claro. Siguiendo el ejemplo de sus pastores favoritos, Pepito Pérez y Pepito Gómez, durante los dos o 3 días posteriores al proceso electoral se dedicarán a insultarse entre ellos e incluso, en algunos casos, a agredirse físicamente. El problema empieza cuando, al cuarto día, ambos “pepitos” se dan cuenta de que siguen trabajando en el mismo sitio y con el mismo horario, que los precios siguen subiendo haya ganado quien haya ganado, que deben exactamente la misma cantidad de dinero; o mucho +, a alguno de los bancos de los amos para poder pagar el cuchitril en el que habitan y que solamente podrán disfrutar durante unos años hasta que vuelva a entrar en la rueda del comercio inmobiliario debido a sus fallecimientos. ¿Lo vais captando queridos cadetes guardianes? ¿”Sus” enteráis?
¡Señor, siiii, Señor!.
Es por eso por lo que nuestra sagrada obligación, aparte de usar a los borregos como carnaza para experimentos y exterminarlos cuando sea necesario, también consiste en procurar distraerlos para que no se alboroten. Si se alteran significtivamente, los tendríamos que masacrar en gran número y no resulta conveniente reducir de forma drástica el número de consumidores en los tiempos que estamos viviendo.
Todos conocéis de sobra los medios tradicionales que se utilizan para conseguir esa finalidad. La televisión, la prensa, el cine, los deportes de competición, provocar graves enfrentamientos continuos entre ellos y sobre todo la Red de Internet en la que nuestros venerados amos han depositado tantas esperanzas para conseguir una sociedad futura muy similar a la reflejada en la película Matrix; de todos conocida, son elementos imprescindibles para apaciguar a esa estúpida bandada de merluzas y de besugos. Sin embargo… ¡queridos cadetes guardianes!
¿Señoor?
Quiero que ”visioneis” esa película en vuestras cómodas habitaciones y que luego respondáis a unas cuantas preguntas y planteamientos.
Si después de verla sigues utilizando “bestia” como un insulto, allá tú
¿Se debe permitir que los borregos continúen exterminando a esas especies que tanta falta le hacen a los amos por formar parte de sus platillos favoritos? Teniendo en cuenta los enfrentamientos bélicos que vamos a organizar próximamente en Asia y en zonas petrolíferas como Venezuela, ¿seguirán los babosos borregos de mierda contentándose con las disputas entre equipos de ”fúmbol” o tendríamos que inventar algo nuevo que supusiera una mayor dósis de sangre para calmarlos? ¿Deberíamos introducir elementos progresistas como la prohibición de las corridas de toros y como contrapartida, resucitar la lucha a muerte entre gladiadores cediendo aparentemente ante el derecho inalienable a elegir de cada individuo? ¿Habría que legalizar de nuevo los duelos a espada, o con pistola, considerándolos como un asunto estrictamente personal? Pensad en la retransmisión televisiva (o vía Red) de estos acontecimientos: duelos entre famosos, liga de gladiadores, etc.
Las respuestas mañana a las ocho sobre la mesa de mi despacho.
Hace poco se publicó una encuesta en la que los españoles explicaban lo que hacen en Internet. Ni un sólo español abre jamás una página de sexo. Buscar información útil, usar el correo electrónico, leer noticias de actualidad y descargar música y “similares”, ocupa el 100% de las inquietudes de navegación de los fieles guardianes de la Cristiandad.
Eso de ahí arriba es una captura de la sala Colegas del Chat de Terra, el más frecuentado por los celtíberos. Los chats son otro tema. Ahí todo el mundo quiere encontrar una sana amistad o formar un grupo de estupendos amigos con los que poder charlar durante horas sobre teatro griego, metafísica avanzada, historia del arte jónico y corintio, postulados matemáticos, hipótesis de variaciones geométricas y todas esas cosas que tanto inquietan y preocupan a los españoles actuales.
Nada más simple. Entra a cualquier hora en cualquier sala del Chat de Terra y échale un vistazo a las charlas y conversaciones. Y ya verás.
Grupo de españolas ofreciendo una imagen habitual por webcam.
Al margen de los oradores y filósofos que te encuentras en los chats a cualquier hora, hay dos tipos de seres, totalmente desprovistos de cerebro, que suelen habitar también en todas y en cada una de las salas de chat. Unos son los que “flodean” y los otros son los “cops” o controladores de conversaciones. Definir cual de los dos grupos es el más estúpido es algo que escapa a mi pobre capacidad de análisis
Las extrañas y ocultas veredas cerebrales que llevan a un individuo a concluir en que dedicar ocho, diez o catorce horas de cada día de su vida a llenar una sala de chat de “aas” o “bbs” es una actividad que lo puede ayudar a realizarse, es algo que también queda muy lejos de mi capacidad analítica. Aunque bien pensado, no es muy diferente del hecho de pasar nueve o diez horas mirando a una pared y exclamando la expresión: ¡ooommm! vestido con una llamativa túnica naranja.
Los que se llevan la palma son los @ o controladores de lo que se dice. No se puede ser más patético y estúpido. Esta gente, por llamarles de alguna manera, se tiran prácticamente todo el día controlando que los sabios humanistas que visitan su sala no se pasen diciendo groserías, no aprovechen la ocasión para venderle a los demás su coche usado o chorizos de Pamplona, no metan la dirección de su blog o de su correo electrónico, y un cada vez más largo etc de hechos que esta panda de retrasados estiman como “delictivos”. Ninguno de ellos es consciente de que su actividad policial no es más que un trabajar sin cobrar para la empresa propietaria del chat que está vendiendo su publicidad a la manada que ellos creen contolar. Además de ello, de esta forma, los amos del planeta ven como, desde su más tierna infancia, los borregos del futuro se educan considerando que señalar con el dedo a fulanito porque dijo tal cosa o delatar a menganito porque dijo tal otra, es algo que no solmante no es reprochable sino que constituye una actividad digna de elogio. En mis tiempos se les llamaba chivatos y se les partía la cara. Ahora son ciudadanos modelo del futuro que se echa encima.
Dedicado a “botas meadas”, el nick más “peculiar” que leí en un chat.